Preguntaba mirando a todos lados buscando una respuesta “¿Por qué me sucede esto a mí?, no estoy vendiendo droga, trato de ganarme la vida, es trabajo honrado". Caminé con él un rato mientras lo escuchaba prestaba verdadera atención a su dilema, nada fácil. "Me detuvieron y me trasladaron a un módulo, me pidieron dinero para no quitarme la mercancía. Llevaba solo 3$, y nada... tuve que aceptar, debo seguir trabajando. Luego de hacerme firmar una planilla me dicen".
-NO TE VAMOS A DEVOLVER NADA ¡VETE, ANTES DE QUE TE META PRESO, LO QUE HACES ES ILEGAL!
Mientras me narraba su desafortunada aventura notaba que esto iba más allá de una charla. "Yo les dije, hermano pero si me pediste dinero para dejarme la mercancía, por favor déjame los caramelos por los menos para poder ganar algo hoy".
Su petición al parecer no llego a ningún lado. El bro frustrado decía "arriba hay un Dios que para abajo vé y yo sé que encontraré a alguien que me preste algo para poder invertir y vender aunque sea por hoy, tengo que llevar algo para mí casa".
Al final quería solo algo de dinero para poder invertir en caramelos y venderlos en el subterráneo y así hacer menos amarga su vida y la de su familia, resolver el día, eso y alguien que se tomará unos segundos para escuchar su martirio.
Compartiendo lo poco que tenía en el momento y tratando de comprender su situación me despedí con buena onda deseándole lo mejor. Su historia pasó cualquier filtro de charlatanería y llegó a tocar lo más sensible de mi humanidad.
Compañero de nombre desconocido espero hayas logrado resolver tu día y el de los tuyos. Que siempre te encuentres con alguien dispuesto a escuchar y apoyarte con lo que pueda.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario